Hoy, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) tiene en sus manos una decisión histórica, una decisión que marcará si México sigue siendo un país libre, o si se rinde ante un gobierno sin frenos. En juego está mucho más que una reforma judicial impulsada por Morena. Estamos ante una amenaza directa a nuestra soberanía democrática y al México que queremos heredar.
Esta reforma, disfrazada de justicia, es en realidad un intento de apagar la voz independiente del Poder Judicial y someterla al control del gobierno. Si se aprueba, Morena tendrá el camino libre para manipular decisiones judiciales a su conveniencia, debilitando la justicia y dejando al país sin uno de sus pilares más importantes. Nos enfrentamos a la posibilidad de perder el equilibrio que nos garantiza libertad y justicia.
Esta es la hora de la verdad, la última oportunidad de defender el país que amamos. Hoy, la SCJN es nuestra línea de defensa contra un modelo autoritario que busca instaurarse en México y despojar al pueblo de su derecho a tener instituciones independientes. Con el proyecto del ministro Juan Luis González Alcántara Carrancá, que propone invalidar los aspectos más peligrosos de esta reforma, los ministros tienen la oportunidad de ponerse del lado del México libre y democrático.
Morena no solo quiere someter a la Suprema Corte, sino también debilitar otras instituciones autónomas como el Instituto Nacional de Transparencia (INAI) y el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), en su afán de gobernar sin rendir cuentas a nadie. Este no es solo un cambio legal, es una traición al pacto social que protege a todos los mexicanos.
El PRI se mantiene firme y comprometido en esta lucha por proteger el México de todos. Somos la oposición que ha resistido los embates y no ha cedido ante la destrucción de la justicia y la independencia. Nos queda claro que el país necesita una oposición valiente, que defienda nuestras instituciones y que no permita que los abusos sigan sin respuesta.
Hacemos un llamado a la SCJN para que defienda a México, que defienda la Constitución y los derechos de su pueblo. Este día, México espera un acto de valor y de justicia, un acto que honre la independencia y la soberanía del país. Que quede claro: no estamos dispuestos a perder lo que nos ha costado tanto construir.

